El barro negro

El barro negro, originario de San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, es reconocido no sólo como una larga tradición mexicana, fruto de la fusión de la cultura indígena con la española, sino por su incomparable belleza y su originalidad.
Las ollas, cántaros, ánforas y demás figuras ornamentales de barro negro se distinguen también por el sonido cristalino que producen al golpearse, producto tanto del barro del que están hechas, como del proceso de fabricación ( de 20 a 30 días de duración) que incluye varias etapas de secado lento, lijado y horneado.  Para obtener el acabado brillante, las piezas se pulen a mano con piedras de cuarzo, antes de hornearlas.
El barro negro y sus originales propiedades ornamentales, fruto del trabajo de manos zapotecas, ambienta con sus sinuosas y ancestrales formas nuestra Casa María.